Aparte de Claire, hasta Emery se sorprendió al escuchar esa declaración. Lo que Aiden quiso decir era que no importaba si ella tenía razón o no, porque él siempre estaría de su lado. Era tan claro como que el sol había salido por el oeste. Hace solo un rato, en casa, acaban de discutir y ahora, en lugar de enojarse con ella, le había brindado su apoyo. Claire se miró la muñeca y al ver el enrojecimiento y sentir el dolor, se echó a llorar a mares. "¿Acaso te puso un hechizo? ¿Por qué la defiendes de ese modo?", gimoteó. Emery aprovechó la situación y dijo: "Claire, sabes muy bien que te equivocaste. Fuiste tú la que me increpó groseramente y la que inició la pelea. Si Ai -... si mi esposo no hubiera llegado a tiempo, ¡me hubieras abofeteado!". Ahora que Aiden estaba all

