"Regresa y conéctate con la realidad que a la tardecita vendrás conmigo a ver unos clientes. Cámbiate esa ropa infantil y átate el cabello prolijamente", ordenó Jim. Apenas Jim terminó de hablar comenzó a sacar a Julia a la fuerza de la cantina. Emery observó toda la escena desde su asiento y mordió su tenedor en un intento de contener su risa. Realmente parecía que Jim y Julia no podían tener una conversación sin llegar a la violencia física. La última vez, él se la llevó a rastras y esta vez la sacó a la fuerza como si fuera una mujerzuela. Su forma de relacionarse era bastante especial. En cuanto a Jim, nunca sonreía y siempre parecía como paralizado. Sin embargo, cuando estaba con Julia siempre fruncía el ceño sin darse cuenta y con su lenguaje corporal evidenciaba su

