Capítulo 58

1377 Palabras

  —Tío. —Julia se puso de pie—. Tengo que salir un momento.   En ese instante, Jim dejó en la mesa el bolígrafo que tenía en la mano y le dedicó a Julia una mirada ardiente. Había algo indescriptible en esos ojos.   —¿Salir? ¿Adónde? —preguntó Jim.   —Tengo que hacer algo... —contestó de forma enigmática ella.   Ni bien terminó de hablar, Jim se levantó y caminó hacia ella. Recorrió la corta distancia que los separaba en un instante y estuvo frente a ella en un abrir y cerrar de ojos.   Julia lo vio venir, pero no quiso evitarlo ni irse sin más. Permaneció en el lugar y, pese a que por lo general era una persona vivaz, ahora parecía un poco avergonzada.   —Tío... —exclamó.   Jim bajó la cabeza y la miró, con los mismos ojos que un animal observa a una presa dentro de su territorio

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR