EDUARD:—Bueno ¡ella se fue al lado de CLARISSA!. ISABELLA:–Espero no la pasen mal es mi culpa, que estén pasando por esto. EDUARD:—No digas eso yo incluso le dije que la ayudaría pero se negó. ISABELLA:—No creo que podamos hacer mucho, la madre de CLARISSA se enredo con ese demonio y ambos son muy fuertes sería casi imposible derrotarlos. EDUARD:—Mi amada succubos nada es imposible, pero dejemos de hablar de eso mejor vamos a disfrutar de nuestra compañía ven recuestate en mi pecho, quiero sentirte cerca disfrutar de tu compañía ¡al fin estamos juntos una vez más!. ISABELLA se acercó a su pecho y dentro de poco ella durmió, EDUARD la miró dormir por unos momentos le gustaba tenerla sobre su pecho, sentir que le pertenecía y lo amaba, después la recostó en la cama y salió a dar un reco

