Mientras tanto CLARISSA preparaba todo para la llegada de el nuevo integrante en la familia, ISABELLA estaba demasiado débil EDUARD temía por ella. CLARISSA :—Necesitarás alimentarla antes y después está demasiado débil. EDUARD:–Lo haré estaré aquí no pienso alejarme de su lado. CLARISSA :—Gracias ahora esperemos que llegue el momento. Mientras esperaban sus nervios aumentaban e ISABELLA estaba llena de dolor por el parto, después de una hora el nació y EDUARD sonrió al ver lo hermoso y grande que era su amado hijo ISABELLA cayó inconsciente e inmediatamente EDUARD la alimento dándole nuevamente fuerza. ISABELLA:—Gracias mi precioso demonio por volverme en sí, muéstrame a nuestro pequeño. EDUARD lo tomó en sus brazos y se lo entregó ISABELLA lloro de felicidad por tenerlo en sus braz

