Ambos se miraron fijamente, como anunciando lo que ambos harían, sin más cerraron la puerta de la habitación, para después unir sus labios en un beso cálido y húmedo. ISABELLA:—Mi amado ángel, no sabes ¡cuánto dese este momento! EDUARD :—Ahora estoy aquí, vivamoslo juntos. La tomo en sus brazos y la dejo caer en la cama lentamente, luego se abalanzó sobre ella y empezó a besar su cuello con demandancía . EDUARD:—Me gusta como, te excitas, tan pronto y tan rico mi amada succubos. ISABELLA:–Tu haces que arda de deseo, en un instante mi amado ángel. EDUARD siguió besando cada parte de su piel, haciéndola estremecer. EDUARD :—Pecar a tu lado, es la gloria para mí, por eso mi amada succubos, déjame mostrarte cuán maravilloso es el cielo.. Giro su cuerpo lentamente, mientras dejaba cari

