El bello bebé en mis brazos me sonreía, mi abuela y mi amiga seguían viéndome con preocupación, mi cara era un desastre, tenía ojeras y estaba algo pálida. "Ya, habla de una vez por todas" Marina tomo al pequeño Lionel de mis brazos y se sentó en la cama para darle pecho. "Estoy embarazada" Dije así como si nada. Mi abuela lloraba de la felicidad. "¡Que lindo¡ ¡Mi primer ahijado!" Gritó Marina "¡Que bendición mi sol! Cuando lo sepa tu abuelo se va a poner muy feliz por la noticia." Vino hacia mi a abrazarme y acaricio mi pancita. Las dos estaban felices y eso para mí era suficiente. "¿De cuantas semanas amiga? ¿Le diste Murra toda la luna de miel no? Asquerosa" Ella soltó una carcajada con su ocurrencia. "Es que, son meses. No estoy muy segura. Esta misma tarde voy a hacerme la eco

