La felicidad de Starlin no duró mucho, ya que al día siguiente, a primera hora, su padre se presentó en su mansión con un documento en la mano mientras lo miraba con indignación y rabia.
Starlin se encontraba en el comedor desayunando —¡Buenos días, padre!
—De buenos no tienen nada ¿Crees que me puedes ver la cara y jugar conmigo como si fuera un ingenuo o estúpido viejo loco?
—Es muy temprano para andar de mal humor ¿Qué sucede?
Él se acercó y de un golpe colocó sobre la mesa el documento donde quedaba muy claro que no estaba casado con Mía.
—¿Cómo crees que debo reaccionar a esto?
Él miró el documento y tomó el último sorbo de su café antes de que fuera derramado por la impetuosidad con la que se estaba comportando su padre.
—¿No fue lo que me pediste con reclamos y amenazas?
—¡No seas estúpido! Te pedí un matrimonio donde pudieras formar tu familia. No hacer que esa pobre mujer permanezca sola en una mansión, mientras me engañas vilmente.
—¿Has investigado porque ese matrimonio es nulo?
—No estoy para adivinanzas.
—Esto es tu culpa, señor Jones. Por tu insistencia en querer casarme, solo me has hecho cometer errores.
—¿Esa es tu excusa? —él lo miraba con rabia.
—No tengo que buscar excusa, hace ya meses te dije que estaba dispuesto a devolver todo el dinero que implicaba la cláusula con tal de vivir mi vida con tranquilidad y sin tanta presión.
—¡No me importa el dinero ni la cláusula!
—él gritaba enojado —Como es tradición, debes casarte y hacer una familia Starlin Jones.
—En ese plan me casé con Amalia ¿La recuerdas? Por eso este matrimonio no es válido ¿O nos podemos casar varias veces sin ningún problema?
—No soy un estúpido Starlin.
—Aquí el estúpido soy yo. Estúpido por seguir tus reglas antiguas y quedar lastimado.
—¿Lastimado? —él rio con ironía.
—Querías un nieto y procreé un nieto. Solo que venía enfermo con síndrome de Down. Al principio pensé que era un castigo para mí, pero ahora estoy seguro de que el castigo era para ti.
Octavio caminó en retroceso mientras apretaba fuerte su pecho. Starlin empezó a preocuparse cuando su rostro cambió de color y se le veía sofocado.
—¡Papá, papá! ¿Estás bien?
De inmediato alertó a todos e hizo que lo ayudarán con los primeros auxilios. Él no estuvo bien y llamaron a la ambulancia y fue trasladado de emergencia al hospital central.
Starlin no se perdonaba que su padre estuviera en esa condición por su culpa. Él caminaba de un lado para otro, pensando lo peor y haciéndose culpable por la fuerte discusión.
—¡Qué sucedió! —preguntó su madre al llegar al hospital, pero antes de que le respondiera se marchó para encontrarse con su esposo.
—Esto es mi culpa, nunca me voy a perdonar si le sucede algo a mi padre, no debí enfrentarlo.
Dylan lo llevó a un asiento cercano y le dio un vaso de agua para que pudiera tranquilizarse, pero no dejaba de sentir culpa.
No pasó mucho rato cuando el doctor se acercó y le informó que sus padres lo estaban esperando reunidos en la habitación.
—¿Él está bien? —pregunto sintiendo su corazón latiendo de espacio.
—Todo está bajo control y él desea hablar con usted.
En ese momento Starlin miró a su amigo y este solo asintió. Después empezó a caminar con dirección a la sala dónde se encontraba su padre.
Al entrar lo encontró con algunos cables conectados a su pecho y lo miró con pesar, pues al final solo era su viejo y querido padre.
—No quería provocar esta situación, te pido disculpas desde lo más profundo de mi corazón.
—No hijo, yo te debo unas disculpas.
En ese momento escuchó la voz de su madre —¿Dónde está?
Él la miró confundido —¿Dónde está quién?
—Mi nieto respondió mirándolo a los ojos y su mirada tenía dolor.
—No sé nada sobre ella, les pido perdón. Él está aquí por mi culpa y siento que he fallado como hijo.
—Perdón te debo pedir yo por lo sucedido —habló su padre desde la cama dónde se encontraba acostado.
Starlin no entendía nada y más viendo que su madre lloraba sin razón aparente.
—¿Sucede algo? No entiendo nada —expresó con desesperación aparente.
El pecado que dices que te pertenece no es tuyo, es todo lo contrario. Ese pecado solo me pertenece a mí.
Cuando era joven tenía sobre mis hombros el peso del matrimonio. Mi padre lo exigía, pero yo en ese momento estaba enamorado de la hija de mi tía. La amaba con locura y no me veía en los brazos de nadie más.
—¿La hija de tu tía?
—Así es. Tu madre es hija de mi tía Esmeralda, quien falleció en un trágico accidente, dejándola huérfana y manteniendo nuestro secreto a salvo.
—Nadie se libra del castigo de la vida —lloraba desesperada la señora Estela.
—¡Oh, no!
Su madre lo miró llena de culpa —Tu problema de bipolaridad y trastornos de sueños es debido al choque de cromosomas parecidos, al igual que el síndrome que ha desarrollado nuestro nieto.
—¡Qué! —él no podía creer lo que estaba escuchando y en ese momento a su cabeza volvió todo lo ocurrido esa noche cuando culpó de todo a Amalia siendo inocente.
—¡Perdón hijo! Ambos éramos adolescentes y no sabíamos lo que estábamos haciendo.
—¿Cómo pueden afirmar eso de los cromosomas y esas cosas?
—Porque lo investigamos, lo hicimos conscientes del error que cometimos por ser estúpidos. Ambos sentimos miedo y por eso decidimos no tener más hijos.
Su cerebro en ese momento no era capaz de entender lo que estaba sucediendo y salió de aquel lugar a toda velocidad. En toda su vida había sentido tanta represión y culpa a sí mismo.
Ella era inocente y la trató como basura cuando él era el monstruo, quien necesitaba ayuda médica y psicológica.
—¿Qué sucedió? —preguntó Dylan en cuanto lo vio salir con rostro de espanto.
—Ahora necesito estar solo, prometo buscarte cuando esté preparado para hablar.
Aunque no entendía nada, le dio el espacio que necesitaba y lo dejó marchar.
Esa misma noche a su regreso encontraron a Mía en su mansión esperando por ellos. Ella se veía triste y decidida a hacer sus berrinches.
—¿Creen posible que tenga una semana sin ver al hombre con el que me casé?
—Ahora no Mía, mi esposo acaba de salir del hospital debido a que su presión arterial se elevó demasiado y ahora necesita reposo.
—¿Su hijo ha venido con ustedes? —preguntó restándole total importancia a la salud del señor Jones.
—Estaba en la clínica, pero se marchó antes de nuestra salida.
—¿Dónde lo puedo encontrar? Necesito dejar claras algunas cosas y no quiero que pase de hoy.
—¡No lo sé! —le gritó fuerte la señora Estela, enojada por el total desinterés que mostró ante la salud de Octavio —Ve y encuéntralo, ya estoy cansada de tu estúpido llanto interminable.
Ella miró avergonzada —Pero…
—No quiero escuchar más, solo vete de aquí, te repito que mi esposo necesita reposo.
Ella dejando claro su enojo se marchó sin decir nada más, le parecía el colmo tener que recibir malos tratos también de esos viejos estúpidos.
—Esta mujer es insoportable, entiendo perfectamente por qué Starlin prefiere tenerla lejos.
—Se pondrá más insoportable cuando se entere de que su matrimonio no tiene ninguna validez.
—¡Qué! —ella llevó la mano a su boca.
—Como inicialmente estaba casado con esa chica Amalia, este matrimonio no pudo ser válido. Eso fue lo que me explicó nuestro hijo esta mañana.
—¿Dónde está ella? ¿A dónde fue con nuestro nieto? Siento que tanto ese pequeño, como nuestro hijo, necesita amor.
—No sé nada, Starlin es muy impredecible y no tengo las fuerzas para enfrentarlo. Solo espero que ese niño esté bien, de lo contrario seré el único culpable y llevaré esa carga sobre mi espalda hasta el día de mi muerte.
—No eres culpable de nada, el destino y el amor nos unieron y no somos los primeros que desafiamos las leyes del amor.
—Sí, soy culpable —él la miró a los ojos —Me convertí en mi padre. Me volví exigente, dictador, me convertí en lo que juré que nunca me convertiría.
Ella lo abrazó y le dio los medicamentos —Solo debemos dejar que el tiempo haga su trabajo y no interrumpirlo, ya estamos mayores y nuestros días se están acortando.
—Eso debí haberlo pensado antes, ahora el peso de la culpa está sobre mí y amenaza con enloquecerme.
Octavio entendió su error cuando la vida de un fuerte golpe lo enfrentó. Él se sentía débil y sus esperanzas solo estaban puestas en conocer a ese nieto que ante sus ojos sería perfecto.