—Sí, tienes razón, además Ryan es un hombre comprometido, no hay nada que me ate a él. —Perfecto, ahora podemos regresar a la oficina, ya está el documento listo para que lo firmes y puedas hacer que Ryan lo firme. —Bueno, vamos, por fin voy a salir de esto, creo que recién estan empezando todas mis travesuras.—El paga la cuenta y salimos del restaurante. —Jajaja, al parecer estás metida en esta maraña de mentiras sin poder regresar atrás. Mientras caminamos a las oficinas, él se burla de mi y mis travesuras. —Si, lo sé, estoy hasta el cuello con esto, espero nada se vuelva en mi contra, sobre todo por la popo perfumado. —¿Cómo dices?, ¿a quién le dices así? jajaja qué miedo. —A la novia de Ryan, sabes, es una mujer bastante horrible, y no es físicamente, es su aura, ella es como el

