—No sé que decir, señor sexy, me agarras por sorpresa. —Di lo que sientas fresita, quiero saber que no soy el único que tiene este sentimiento, por favor.—Él me mira con anhelo, sus ojos brillan y su mirada es tan dulce. —Yo, eh Ryan... —Solo dilo fresita, lo que sea. —Ryan... De pronto escuchamos gritos que vienen del segundo piso, justo de la habitación de Tiffany. —¡¡¡Algo le está pasando!!! —Los dos subimos a toda prisa y entramos a la habitación. —¿¡¡Que pasa Tiffany!!?, ¿¡¡que son esos gritos!!? —Nada más miraba esa película de terror y me dio mucho miedo, no puedo quedarme sola está noche pitufo, estoy muy nerviosa. —En serio Tiffany, gritas tan horrible solamente por una película, estás mal. —Nathalie, tú no sabes lo que es estar embarazada, estoy muy sensible, jamás me

