Narra Ruby… Desperté con el cuerpo completamente adolorido, pues anoche luego de haber llegado a Moscú, Athom y yo nos habíamos dedicado gran parte de la noche a disfrutar de nuestros cuerpos. No podía negarlo, pues el sexon con él era perfecto, y me hacía sentir espléndida, como nunca antes. Me removí en aquella enorme cama y tanteé a mi lado para buscar a Athom, pero no lo sentí. Abrí los ojos lentamente y noté que él no estaba por ningún lado. —¿Athom? —pregunté subiendo un poco el tono de voz. No recibí respuesta alguna, por lo que me levanté de la cama y caminé hasta el baño de la habitación. Escuché el sonido del agua correr, por lo que supe que estaba dentro. Una sonrisa maliciosa se formó en mis labios y sin pensarlo mucho me quité la camisa de Athom que traía encima y entr

