Narra Ruby… Habían transcurrido cuatro días desde que Athom y yo habíamos salido junto a Asher, y aunque hablábamos a diario por mensajes de texto, él no se había vuelto a insinuar con volver a salir y mi inseguridad solo me hacía pensar que tal vez él ya se había aburrido de mí. Diablos, ¿cómo era posible haberme ilusionado en que las cosas esta vez serían diferentes? —La vida a veces es una mierda, Zafiro —le hablé a mi gata, quien se encontraba recostada sobre mis piernas mientras yo miraba otro capítulo más de The vampire diaries, pues al estar cesante, me estaba regalando todo el tiempo del mundo para descansar y no hacer nada, en lo que encontraba otro trabajo. Sentía que al haber renunciado a Intelligent, me había abierto la posibilidad de poder encontrar un trabajo que en re

