— Por Dios, Noah, no vengas con eso ahora, sabes el lío en el que estamos metidos y tu mujer, Kate, está furiosa, no deberías jugar con algo tan serio — respondió Sophia con la voz un tanto seca, escucharlo decir eso le había removido todos sus recuerdos, pensar en boda le asustaba, pues no era fácil asimilar que se había quedado con su vestido de novia listo, luego de enterarse de la infidelidad de su novio y la traición de su prima. Además lo que le había hecho pasar Kate era la advertencia clara para entender que no debía meterse más con Noah, pues las consecuencias de ese pequeño encuentro estaban perjudicando grandemente su bienestar profesional, emocional y familiar
— Sophia, escúchame, intento remediar la situación, no he sido del todo amable, y tal como dices, me he comportado igual que un patán, pero en verdad, no es eso lo que quiero, tú me pareces demasiado
— Fácil — lo interrumpió ella — quizá pienses que soy fácil porque esa noche caí redondita en tus brazos pero es que no estaba pensando con claridad, solo por favor olvídalo, no debió pasar — señaló con vergüenza
Noah se quedó en silencio por un momento, no entendía como es que Sophia podía ser tan difícil, esa palabra todo lo contrario a lo que él pensaba de ella
— Más bien diría que eres una mujer muy difícil — dijo Noah mientras volteaba a mirarla y le sonreía, ante eso Sophia sintió un escalofrío que le recorría el cuerpo, ese tipo estaba volviéndola una total loca
— Basta, Noah, dejemos las cosas tal cual están, es decir, déjame en la clínica, trata a mi mamá de la mejor manera para que se restablezca su salud, yo me renuncio a mi trabajo y con lo que vayas a darme por estos meses de trabajo, te cobras los servicios — insistió ella, con la esperanza de demostrar que estaba dispuesta a abandonar la ilusión que le había provocado, no quería que Noah se enterara de que se sentía atraída por él, y que lo vivido durante esa noche le parecía fantástico, la mejor experiencia s****l y amorosa de su vida.
— Eres una mujer demasiado terca, Sophia, intento demostrarte que no soy lo que piensas, e insistes con hacer lo que no quiero, no te he pedido que te vayas y tampoco voy a cobrarte por la atención que se le brinde a tu madre — afirmó él con determinación, mientras en su cabeza daba vuelta la misma idea, Sophia era excepcional y ella lo estaba envolviendo de una manera jamás antes imaginada.
— Y yo intento que pares con esto de una vez, nunca antes con nadie, te comportaste de esta manera, es decir siempre has sido un maldito arrogante, y te lo digo así porque ya no serás mi jefe, y te lo mereces, he querido decirlo desde que te conocí — gruñó ella mientras lo miraba, pero no pudo evitar que sus ojos brillaran y que su subconsciente la traicionara y, en cambio, de demostrar ira demostró coquetería. Noah se tiró una carcajada y después dio un suspiro que terminó con morderse el labio inferior, demostrando así su capacidad de seducción
— ash, no sé cómo es que está pasando esto — gruñó Sophia tirándose de golpe al respaldar del asiento, haciendo ademanes de niña malcriada
— Aparte de terca, eres una niñita malcriada — sonrió él
— Cállate, que me desgastas la paciencia — farfulló ella mientras se cruzaba de brazos
— Pues es que ese arrogante es el que intenta dominar a todos, en cambio, ante ti, se ha mostrado mi verdadero ser
— También ante Kate, supongo, porque esa criatura está cegada por ti — dijo ella y Noah descubrió ese poquito de celos que trataba de ocultar
— ¿Eso te da celos? — preguntó irónico, le estaba pareciendo divertido el juego de hacerla enojar
— Por favor, Noah, no digas tonterías, mejor basta, en verdad la situación de mi madre me tiene preocupada, hemos perdido mucho tiempo por culpa de tu mujer, lo que deberías hacer es cerrar la boca y darte prisa, pues si me hubiese ido en la ambulancia ya estaría allá — dijo Sophia y entonces Noah detuvo el carro, frenó con tanta fuerza a la orilla de la carretera que ella tuvo que sostenerse del asiento para no golpearse de frente
— Qué te pasa, es que estás loco — gruñó con voz fuerte y chillante
— Quieres que me calle, eso quieres — dijo mientras se aflojaba el cinturón
— Sí, que te calles y que manejes rápido — gritó ella
— Pues si quieres que me calle, también tú debes hacerlo — dijo Noah acercándose a ella, en ese momento se sintió cohibida, se puso nerviosa, no entendía que era lo que pretendía hacerle
Entonces Noah, con su sonrisa encantadora, se acercó más a ella, tocó su rostro con suavidad y Sophia sintió su respiración tan cálida que le provocó un gran silencio.
Con delicadeza, colocó una mano en la mejilla de Sophia, sintiendo la suavidad de su piel bajo sus dedos, si ya antes había descubierto eso, ahora lo sentía más, sus labios gruesos finalmente se encontraron con los de Sophia, quien solo pudo contener el aliento y no se atrevió a apartarlo, en verdad estaba necesitando ese beso, pero sabía que se ilusionaría más de lo que ya estaba, sintió la sangre hervirle por todo su cuerpo, nadie antes le había provocado tanto deseo con tan solo un beso.
— Noah, yo — dijo Sophia en voz baja cuando él finalmente dejó de besarla y se quedó frente a ella mirándola con ternura o deseo
— No digas nada, Sophia — susurró él sin poder apartar las manos de su cara, la observó detenidamente y le pareció una mujer demasiado linda
— Noah, por favor, necesito que te detengas, que pares esto, no lo entiendo — comentó ella dispuesta a apartarle sus manos de la cara
— ¿Detenerme? ¿A qué te refieres, Sophia? Eres mía, soy tuyo, estamos juntos en esto, perdóname por ser grosero esa noche, ahora solo quiero ayudarte, que cuentes conmigo, te prometo que el asunto de las fotos voy a solucionarlo — respondió Noah, y ni él mismo logró reconocer esos sentimientos, qué cosas estaba diciendo, desde cuándo le rogaba a una mujer
— A esto... a lo que está pasando entre nosotros. Es demasiado complicado y no quiero herir mi corazón. Lo que me ha pasado, lo que he vivido, es muy complejo, recientemente mi boda soñada se fue al carajo, y no confío en los hombres, no quiero ilusionarme de nuevo, confiar en ti, lo que ha sucedido con Kate fue horrible, no quiero ser yo la causante del dolor de otra mujer porque sé lo que se siente, lo he vivido, mi propia prima me quitó al hombre que sería mi esposo, y entiendo a Kate no es fácil ver a quien amas acostándose con otra, así que lo mejor es que paremos todo esto, llévame a la clínica, atiende a mi madre, y mañana ya no trabajaré para ti, ni volverás a verme. Si puedes soluciona lo de las fotos, que no quiero que mi reputación se siga manchando, y cuida a Kate, respétala — agregó Sophia con la voz contrita y llena de vergüenza, aunque los besos de su jefe le parecieran fascinantes era mejor evitarlos, antes que eso se convirtiera en una obsesión difícil de parar
Noah la escuchó con atención, nunca se imaginó que Sophia estuviera pasando por tanto, y que encima él hubiese contribuido a agradar sus heridas, recordó las veces que la miró triste, o cuando la descubrió llorando atrás del quirófano, ahora lo comprendía bien, era por él, y entendía también lo que en verdad significaban para ella las relaciones.
— Sophia, escucha, entiendo que tengas miedo, pero no puedo simplemente ignorar lo que siento por ti — dijo él volviendo a abrocharse el cinturón y encendiendo el carro, no podía hacerla perder más tiempo
— Lo que sientes por mí, Noah, por Dios, solo te acostaste conmigo, solo soy tu trabajadora, no pueden caber sentimientos en algo tan fugaz, seamos coherentes — lo interrumpió ella demostrando en su voz toda la tristeza que eso le causaba
— Lo sé, pero... esto no es justo para ninguno de los dos. Kate está furiosa es verdad, pero con ella ya teníamos un arreglo, que no quiere entender y ahora tu vida está en medio de un caos por mi culpa. No puedo seguir adelante sabiendo que estoy contribuyendo a eso, lo que debo hacer es buscar una forma de remediarlo, y eso implica que no te marches de la clínica — dijo mientras el teléfono empezaba a timbrar con insistencia, lo sacó de prisa,
Había mensajes de Devan:“ Noah, date prisa, el padre de Kate y el tuyo se encuentran aquí”