Algunas horas después... Ya era tarde, cuando Laura llegó a casa de Giovanna, fue recibida calurosamente con un fuerte abrazo. Ambos se dirigieron a la sala donde se acomodaron en el sofá. Laura sintió el delicioso aroma del té flotando en el aire. Giovanna había preparado té de romero, una infusión rica en propiedades medicinales y aromáticas que prometía aportar consuelo y bienestar. Mientras estaban sentados en el sofá, Laura notó que la habitación estaba delicadamente decorada. Flores frescas en un jarrón sobre la mesa de centro y velas aromáticas en cada rincón, creando un ambiente sereno y relajante. Con tazas de té caliente en mano, los amigos comenzaron a charlar animadamente. — ¿Cómo fue su día? — preguntó Giovanna con curiosidad. — ¡No vas a creer que mañana tan increíble t

