LA CAJA NEGRA CON EL LAZO DE SEDAEsta noche no he podido pegar ojo. He dado vueltas bajo el edredón a veces caliente y a veces helado, sin conseguir dormir. Una agitación tal que me recuerda el estado de ánimo que se tiene ante un examen muy difícil, cuando no se ha estudiado demasiado y que es una mezcla de incomodidad y miedo de no aprobar. Me siento así, como alguien que esta a punto de perder todo y no tiene manera de cambiar su suerte. También me siento un poco tonta frente a estas sensaciones, pero el resultado no cambia y finalmente renuncio y me levanto de la cama. Serán cerca de las cuatro de la mañana y no se oye ni una mosca en toda la casa. Ando con los pies descalzos hasta la cocina, donde me preparo el habitual vaso de leche. Tengo el estómago cerrado y por eso no puedo comer

