La habitación oscura y sus manos paseando por mi cuerpo, son detalles que hacen especial el sexo... No es solo meterlo y ya, es sentir el calor y la felicidad de esa persona dentro de tu ser. Adrael me tocaba como si nunca hubiese tocado una mujer... Después de tanta experiencia junta no me cabe la idea de cómo tiene esos nervios tan fuera de si. Me sumergió entre besos y desabrochó mi brasier, susurrando a si mismo: "todo estará bien, solo se dulce y no brusco... Todo estará bien, solo se dulce y no brusco" una y otra vez esperando no lastimarme. Acaricio mis pechos hasta que estuvieron firmes mis pezones, se levanto fijándose en mi cintura y el como me veía desde su punto de vista. —¡Exquisito! — comento con mirada lasciva— Marina... ¿Te molesta si te lubrico ya? Entre mi mareo casi

