Veía que solo me reflejaba en los ojos de Adrael... No estaba ella si no yo en su lugar, aun asi mantenía mi odio vivo aun y la posición en que estábamos no era la mejor, mis sentimientos eran de querer golpear a esa mujer y a el de no verlo nunca más. La voz de mi madre no salía, era difícil de que lo hiciera ya que solo y únicamente cuando me enojaba de este modo era que todos se mantenían al margen. No tengo idea de si mi madre me abría visto alguna vez de este modo, pero lo dudo mucho y si me vio asi no me di de cuenta en ningún momento. —Te agradezco que me sueltes— dije tratando de mantener mi calma siendo casi imposible. —Marina, te amo y solo te quiero a ti— respondió tratando de besarme a lo cual no respondí de la mejor manera — ¡No me jodas, no quiero que me toques así que su

