Capítulo 12

997 Palabras

Madison Llamé a la puerta de su habitación con calma a pesar de lo cabreada que estaba. Un toque, dos, tres. Y silencio. Nadie abrió. Ya empezaba a pensar que le había dado flojo de más cuando Hugo apareció frente a mí casi como Dios le trajo al mundo: solo con la ropa interior puesta. Su pelo estaba despeinado y su expresión confusa y adormilada. —Mad, ¿qué...? —balbuceó. —¿Podemos hablar? —Pero, ¿tú has visto qué hora es? Pasé por alto su tono y entré, chocando su hombro a mi paso. Su habitación estaba muy oscura, tanto que apenas se podía ver nada. Me percaté de que las persianas estaban bajadas del todo. No cerró la puerta cuando se giró para encararme, por lo que pude ver con claridad su ceño fruncido y sus brazos en jarras. —Madison, no sé qué mosca te ha picado, pero estoy can

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR