Marra Magaly —Bueno , ahí vamos —le digo a Daniel mientras me detengo junto a la acera—. Probablemente este sea el último día que vengas aquí sin mí. —¡Lo sé! —sonríe de oreja a oreja y eso me hace latir el corazón—. Será genial tenerte cerca todo el tiempo. —Estaré en la escuela primaria, pero sí, entiendo lo que estás diciendo. —Eso está conectado con la escuela secundaria—empuja la puerta del auto para abrirla—. Y eso es bastante cerca. No tendré que preocuparme de que llegues tarde a recogerme. Simplemente iré a buscarte. Me río y sacudo la cabeza. —Todavía tengo que pasar por la entrevista final, así que no te emociones demasiado todavía. Podrían rechazarme—aunque no creo que vayan a hacerlo. Todo el personal docente ha dejado muy en claro que están más que felices de contrata

