Madison Muller narrando: El sábado por la mañana, después de una noche supercalurosa, me despierto abrazado a Eliza, no puedo creer que después de tanto tiempo, por fin, estoy de nuevo entre sus brazos. Pongo mi rostro entre su cuello y hombro e inhalo su aroma, tengo varios recuerdos de nuestro pasado. Recuerdo las veces que les mentía a todos que estaba conmigo, que ni siquiera salían como amigas decía, y después de que nos involucramos por primera vez, empezó a actuar diferente conmigo. Ella no quería que nadie supiera de nosotros, y hasta entendí, era algo reciente y para nosotros, esa forma de amar era nueva y hasta un poco extraña. Pero el amor es amor. Toda forma de amar es válida. Pero todo se complicó por su propio prejuicio sobre su sexualidad. A Eliza se le metió en la c

