Nigel: Besaba la espalda de Dannielle con delicadeza, me sentía liviano al estar a su lado, me sentía como nuevo. De hecho, me siento asi cada vez que estoy con ella. Ahora podía ir libremente, sin temor a nada, sin temor al qué dirán. Pase la noche con ella, la abrace, la bese, hicimos el amor, nos dimos mucho amor. La toque, la bese, me prendí de su olor y de todo lo que ella es, perfeccion. —Buenos días preciosa —le murmure—, es hora de levantarse. Ella se estiro un poco, luego me miro y sonrio para despues darme un beso corto. Acaricie su rostro y cabello que estaba bastante desordenado. —Buenos dias mi amor ¿dormiste bien? —Si, lo hice.. Bastante bien porque estabas a mi lado —ella sonrió. —Me alegra oír eso. —Te haré el desayuno —me pare de la cama y me coloque el panta

