Nigel: Días después. No sé cuántos días llevaba aquí, Pero sabía que eran muchos, porque permanecía atado mientras veía como amanecía, atardecía y anochecía. Mary me dejó atado, ella venía a alimentarme, me sedaba con la comida para poder bañarme y sabrá Dios que más hacerme. A medida que va pasando los minutos, las horas, yo luchaba por no caer en la locura, luchaba para no entrar en crisis porque poco a poco estaba perdiendo las fuerzas. Mi único consuelo es pensar en Dannielle, en mi familia. Eso era lo único reconfortante que tenía. Mary sigue cayendo en la locura, ayer enloqueció cuando trago de besarme, yo me negué por completo y le grité, ella me golpeó el rostro y después comenzó a llorar pidiéndome disculpas por haberlo hecho, por supuesto que me echó la culpa oor provocarla

