Abri los ojos con pesadez, queriendo que fuera solo un mal sueño, pero las cadenas en mis brazos y mis piernas llegando a su máximo punto flexible me decía que era lo contrario, y quien crei que era una buena persona solo era un desgraciado que me había violado dos veces y me tenía atada a su cama como si fuera una maldita mascota Intente moverme, pero el dolor en mi cuerpo no lo soportaba, mis lágrimas inundaron mi rostro, y mi garganta dolía por tanto que había gritado, el se removió pegándose más a mi, mientras me mantenía quieta, por fin abrió los ojos y con esa sonrisa cínica me vio -si me hubieras obedecido, habrías despertado en una mejor posición - dijo irónico, se levantó de la cama y se acerco a una mesa que estaba cerca a ella, sacó unas pequeñas llaves y liberó mis manos que

