Mi abuelo dio orden a los hombres que estaban alertas a cualquier movimiento, Violet le trataba de decir algo al hombre que había llegado después para que se calmara —¿me podrías decir que mierda hago en la mansion del primer ministro?— dijo el sujeto, ella mordió su labio inferior —ella es Camille, la nieta del primer ministro y estaba en peligro así que la ayude— le contesto —Gracias señora Murphy— le dijo mi abuelo, la expresión del sujeto se suavizó, mostrando una sonrisa —No soy su esposa— contesto Violet poniendo los ojos en blanco— solo dígame Violet y no hay que agradecer, entiendo por lo que esta pasando su nieta, y no dudes en llamarme siente sientes amenazada, aquí tienes mi número— me extendió una tarjeta y la acepté sonriendo —no lo eres pero pronto lo serás— hablo el su

