dos días después El funeral de mi padre fue concurrido, papá tenía muchos allegados, pero no me sentía triste ni apagada, me sentía feliz, tal vez por los bebes, los abogados llegaron al mismo tiempo y los hice pasar al estudio, ya me imaginaba a que se debía —señorita Flyn estamos aquí para dialogar sobre los testamentos — si era lo que me suponía —¿cual de los dos va a hablar primero?— pregunte, ellos se miraron entre sí y el abogado de mi abuelo empezó a hablar —Bien, como única nieta del señor Howland, el 100% de su fortuna pasa a usted, igual que todos sus bienes, excepto una propiedad en Manchester que dejó para su mayordomo Felix, ¿le hago un resumen de las propiedades?— negué con la cabeza —Plasme todo en un documento y me avisa cuando lo tenga listo— el asintió —Además el se

