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1116 Palabras
Quito mi vestido dejándome en ropa interior, me tiro a la cama, y se subió sobre mi para seguirme besando, bajo a mi cuello, a cada beso más me encendía, lamió mi cuello y siguió su recorrido deteniéndose en mi senos, con cuidado quito el bra, para torturar mis senos, con su boca, mordiendolos, chupando y succionando bajo su mano a mi entrepierna y empezó a subir de arriba a abajo sobre la tela siguió bajando con sus labios, dejó un tierno beso en mi ombligo, rompió mi ropa interior, y posó su lengua lamiendo con delicadeza mi feminidad, para arremeter con fuerza empezando a succionar mi c******s, un fuerte gemido desgarro mi garganta, cuando mordió, y empezó a penetrarme con la lengua, mientras sus manos se encargaban de mis senos, apretandolos, metió un dedo sin sacar la lengua —Mírame— ordenó dándome una leve nalgada, así lo hice, sus ojos miel me miraban con lujuria, mientras seguía comiendo mi coño y penetrandome con sus dedos, mis paredes se estrecharon, mi espalda se arqueo, enrolle mis piernas en sus hombros, mientras me contraía al llegar a mi primer orgasmo, sin dejarme descansar me volteó, escuche como bajaba su pantalón junto con su bóxer, colocó su erección en mi trasero, separó mis piernas jalandolas al borde de la cama, levanté mi cadera, y abrió mi trasero empezando a penetrarme, llevo mis brazos hacia atrás y los apretaba con sus manos acelerando el ritmo con cada estocada Enredo mi cabello en su mano, echando mi cabeza hacia atrás, me movía de acuerdo a sus embestidas, el jadeaba y gemía haciendo las estocadas más profundas, más rápidas —Vamos cariño, correte para mi— ordenó pegándose a mi espalda, susurrando en mi oído, me moví un poco más rápido, mordió mi hombro ligeramente, sentí que me venía otra vez, dio unas estocadas más, arquee mi espalda y ambos llegamos al orgasmo —Noah— susurre cuando termino, cayendo sobre mi— Definitivamente me encantan estos castigos— el me dio una última nalgada y salió de mi —Señorita Flyn, su padre mandó a buscarla— Mike llegó tocando la puerta, Noah se levantó de encima mío y empezó a cambiarse, me dio un último beso antes de salir por la puerta Me di una ducha rápida, y me cambié de la misma forma, salí del penthouse, y allí estaban Mike y Noah esperándome, sonreí y Mike se colocó a mi lado dejando atrás a Noah, me rodeó con sus brazos —Te vi nacer, eres para mí como una hija— dijo Mike casi en un susurro— no quiero que te estrelles y te hagas daño, y si tu papa se entera, otra historia estaremos contando— lo mire y no había rastro de burla en sus ojos— debes ser cuidadosa, me agrada que te diviertas y que quieras estar con alguien, pero no quiero que tu sonrisa sea borrada por tu padre, así que hagan sus cosas cuando no estés en el mismo sitio con el ¿de acuerdo?— me dijo y asenti abrazandolo — ahora te reclamo por no contarme antes —me dijo frunciendo el ceño, me reí por lo que dijo Mike era esa padre que me daba ánimo y apoyaba mis decisiones, el quería que yo siguiera mis sueños, si eso que hacía feliz, le conté como habían pasado las cosas y el sonreía — Aquí está tu padre — asentí, toque la puerta con mis manos, un seco adelante se escucho, entre y lo vi entretenido en algunos papeles —¿aún no hay nada?— pregunte, ya tenía varias botellas vacías, a su lado, puse los ojos en blanco, el nego con la cabeza —Vamos, te compraré un auto— lo mire confundido —Papa, tienes más...— no me dejo terminar de hablar, levanto una mano y se levantó de la silla —Es para ti, no para mi— no se como resistía beber tanto, caminaba con equilibrio y hablaba fuerte y claro —No es necesario, además no estamos en casa— me encogi de hombros, no quería recibirle más cosas —Ya dije que te voy a comprar un auto, espérame en el lobby del hotel, mientras me cambio de ropa— replicó molesto, asenti de mala gana y camine hasta el ascensor, baje hasta el primer piso a esperarlo —Mierda— el frío me golpeó de frente —olvide mi abrigo— iba a pedirle el favor a Noah que lo buscara por mi, pero las puertas del ascensor se abrieron y el salió mi papá — vámonos— dijo, subimos al auto y condujo hasta un concesionario cerca al hotel —Bienvenido Señor Flyn, siempre es un gusto verlo— dijo el Asesor cuando entramos —¿qué auto desea adquirir el día de hoy? —Es un auto para mí hija— dijo, el señor asintió y fijo su mirada en mi —Señorita Flynn, también es un placer verla sigame para que veas los modelos— me dijo empezando a caminar, un audi r8 de color morado y adornos dorados, me llamo con la mirada, me acerqué a el, papa no tenía Audi por lo que era genial —Quiero este— dije emocionada, después de todo si algún día quería huir necesitaba un auto propio, el asesor miró a mi padre y este asintió, pasándole una tarjeta de crédito negra, el señor la tomo con gusto, después de un rato me entrego las llaves, firme unos papeles —Gracias por su compra, espero disfrute su vehículo— asentí, salí del concesionario en mi nuevo auto, y conduje al hotel Papa mando a hacer las matrículas y todo lo correspondiente para que auto estuviera en regla, llegamos de nuevo al penthouse —Señor tenemos un sospechoso— se acercó uno de los guardias, y papá camino directo al cuarto de cámaras — Camille— llamo y empecé a seguirlo, entramos por la puerta, y se sentó frente a la mesa, los hombres empezaron a entregarle los documentos— Ese maldito bastardo— golpeó el escritorio y con cuidado me acerqué para ver de quien se trataba — Traiganlo aquí — dijo papá los hombres asintieron, después de un rato Gio entro por la puerta algo preocupado — Se...señor Fl...Flyn hay algún problema— pregunto con voz nerviosa —Resulta, que hay un ladrón en mi hotel, ¿puedes decirme quién fue capaz de hacerlo?— pregunto papá en un tono de voz tan calmado que asustaba su tranquilidad —No, no señor no tengo ni idea—volvió a repetir Gio con voz temblorosa, que mala respuesta
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