Llamo a mi hermana para contarle todo, se ha ofrecido para cuidar de mis hijos junto a Alejandro. Quisiera tener el temple para ir a casa y hacerlo yo misma, aquí no hago nada, no me dejan entrar. Quiero estar cuando despierte, que sepa que he estado aquí todo el tiempo, a su lado, así sabrá que no me voy a ir ningún lado, pase lo que pase. Pasamos el día sin novedades, Alex sigue dormido por vía artificial debido a la gravedad de sus heridas. Los médicos me han pedido paciencia, aún es pronto para saber si le ha afectado en algo más. Por la mañana aprovecho que hacen la limpieza de la habitación para ir a ver a mis pequeños y darme una ducha, me han prometido que me avisarán si ocurre algo. Al llegar a la casa de Alejandro y Julia me encuentro que también está Rafael, el policía que

