La noche había llegado, Julieta tenía menos de una hora desde que al fin había bajado del avión. Está vez no llevaba escoltas y tampoco llevaba amigos. Ella había tomado la edición de ir completamente sola. De alguna forma después de haber pasado por todo lo que le había ocurrido Julieta se sentía capaz de enfrentar a sus podres si hubiera sido necesario, ella estaba decidida a buscar a Leonardo a explicarle todo lo que le había pasado y por si eso fuera poco estaba dispuesta a renunciar a todo lo que tuviera que renunciar. Si eso significaba estar con el amor de su vida. Julieta bajó de un taxi que había tomado en e la aeropuerto, solo llevaba una maleta y un bolso con todo lo necesario para pasar varios días en aquella ciudad. Y aunque no tenía idea de lo que le esperaba, estaba seg

