*** Eros me ayudó a bajar del auto, el restaurante al que me trajo es italiano, me encanta la comida italiana, la mano de Eros posó en mi cintura mientras nos dirigíamos a la mesa, luego de presentarnos con la recepcionista que no apartaba los ojos de Eros y cómo en áfrica yo pasé a segundo plano por completo, para estas alturas ya me irritaba que Eros llamara la atención, nos sentamos y por primera vez la chica me ve y me mira con superioridad. ¿Qué se cree la…? Ahg. -Eros,¿por qué no puedes ser feo y ya?- las palabras salieron de mi boca sin que yo pudiera evitarlo, al notar lo que dije cubrí mi boca con una sonrisa apenada y este soltó una pequeña carcajada. -Yo, si no me sintiera realmente orgulloso al tener a una mujer realmente bella a mi lado, te diría lo mismo, pero mi orgull

