🖤DANIEL🖤 Suena como si Adesh estuviera siendo torturado. Los gritos son escalofriantes, prácticamente inhumanos. Corro de vuelta a la tienda, seguro de que alguien nos había encontrado y está matando a mi amigo. Pero cuando entro en la tienda, Adesh está solo. Está de rodillas con la mano sobre la oreja derecha. Sus ojos están desorbitados, un hombre con el peor dolor de su vida. Grita y luego vuelve a gritar. —¿Qué está pasando?— le pregunto, agachándome frente a él. —¡Mi oreja! ¡Mi oreja!— Adesh llora. Sus ojos están desorbitados y se clavan en mí, como si fuera su última esperanza. —Hay algo ahí adentro. Se está abriendo camino hacia mi cerebro— —Déjame mirar— le digo, apartando la mano de Adesh de su oreja. Le ilumino la oreja con una linterna, pero no veo nada fuera de lo normal.

