Sentía ansiedad, demasiada, a decir verdad. Suspiró, puede que a Ronny le molestara que este fumara, pero no era tan sencillo de dejar como lo era el deseo de hacerlo. Sacó de su bolsillo un cigarrillo y no tardó más de cinco segundos en encenderlo. La calma volvió temporalmente a su cuerpo y es que de eso se trataba, de relajarse bajo los efectos de la nicotina para así poder dar un paso a delante. Su celular por fin sonó y este lo tomó quejándose un poco luego de mover su torso. Sí que todo le generaba fuertes dolores. Tal y como algunos expresaban, dolía su vida entera. Sujetó el móvil alzando una ceja para luego sonreír observando el mensaje de texto que había recibido. “¿Te sientes bien? Acabo de llegar a casa. Supongo que tendré que encargarme de unas cosas con mis padres. Te es

