PREDICCIÓN

2143 Palabras
-Pasa Gómez, siéntate con tu compañera de grupo- Dijo el profesor Me senté a un lado de Mía, -Hola- Dijo ella mirándome, mi cara era un asco y ni hablar de mi aliento, simplemente decidí ignorar aquel saludo esperando que ella pensara que no la escuché, mire el pupitre de Alan y lo vi burlarse de mi, fruncí el ceño. -Iré a buscar un libro- Dijo el profesor, mire a Mía, intente saludarla, pero un par de idiotas me interrumpieron -Erick- Dijo Gustavo riendo, lo ignore todo lo que pude, hasta que comenzó a tirarme porquerías, -¡Erick! -¿Qué mierda quiere?- Lo miré irritado, tenía un dolor de cabeza que me estaba matando, Alex siempre estaba a un lado de Gustavo, no sabía si me molestaba que reaccionara de como Gustavo molestaba a Mia o que no hiciera nada cuando se pasaba -¿Te gusta Mía?- Preguntó Gustavo, -¿Acaso te divorciarte de Alan?- Volví a ignorarlo, -Vamos, se que te gusta- Gustavo es bastante idiota, así que cuando te insulta, parece un niño, -Mía ¿Eres tan fácil? -Basta Gustavo- Dijo Alex, pero él lo ignoró -Esos rumores sin ciertos Mía- Gustavo comenzó a reír -¿No tienes nada mejor que hacer? Tal vez levantar esas calificaciones deficientes e intentar que al menos una universidad te acepte- Coloque mi mano en mi mentón y sonreí levemente, -Ahora que lo recuerdo tu padre te resumió muy bien en una sola palabra, estúpido- Recuerdo que todos comenzaron a reír Gustavo se levantó furioso y sus intenciones eran claras, golpearme, -Te golpearme tanto que volverás a ver a tu madre- Movió la cabeza y miró a Mia, -Luego iré por ti pobretona. Estaba acostumbrado a sus patéticas amenazas y burlas a mi madre, jamás me había golpeado, pero cuando amenazó a Mia las cosas se jodieron, -Si la tocas te rompo esa porquería que tienes por cara- En ese momento el profesor llegó con su libro. -Ahora…- Vio que Gustavo estaba frente a mi, -Siéntate- Luego me miró y suspiró, -Para su proyecto quiero que busquen historias de este pueblo, las que más les gusten, no quiero las más conocidas, quiero las más ocultas- El profesor sonrió, creo que es el único que quiere que este pueblo reviva -Profesor este pueblo está muerto- Dijo Alex, -Nunca pasa nada aquí, es aburrido. -Bueno, en seis meses este pueblo cumplirá doscientos años, después de la fiesta de aniversario podrán entregar su trabajo, no me decepcionen- Abrió su libro, -Vallan a la página doscientos siete, allí verán la historia de Troya… Mientras el profesor hablaba, mire a Mía, me acerque a ella y susurré, -Hola- Pero al ver su expresión comprendí que ella lo sintió, ni siquiera me había lavado los dientes, mi boca debía apestar a alcohol, me aleje rápidamente solo me concentre en mis cosas, pero tuve un problema, -Olvide mi libro, básicamente olvidé todo- No tenía mi mochila, coloque mi mano en mi frente y suspiré -Nos es el fin del mundo- Aquella vos, mire a un lado y la vi sonriendo, Mía colocó su libro en medio de los dos pupitres, me dio una hoja y una birome, -Problema resuelto, bueno casi resuelto- Dijo Mía comenzó a buscar algo en su mochila, la mire curioso y en esa asquerosa mañana de mierda, aquella chica dibujo una sonrisa en mi rostro, -Una goma de mascar sabor menta- Ella me la entrego -Creí que el olor a mierda de mi boca te gustaba- Me acerqué a ella para molestarla, ella solo sonreía e intentaba alejarme con sus pequeñas manos -¡Hey!, ustedes dos allí atrás, no me hagan separarlos- El profesor Tomás llamo nuestra atención y todos comenzaron a abuchearnos, no me importo, pero hizo que Mía se avergonzara, recuerdo que vi a Marcos mírame serio, no le di importancia, no por el momento, la campana sonó y el día había terminado -Yo y mis amigos nos juntaremos un rato, ¿Quieres venir? - Creí que está vez aceptaría, parecía que quería hacerlo, pero ella desvío la mirada -No, lo lamento, tengo algo que debo hacer, pero mañana estaré libre para comenzar con el trabajo- Mía sonrió -Claro, mañana entonces, adiós- Ella se fue rápidamente, la vi irse hasta que despareció de mi vista, fui con los demás y parecían discutir, -¿Qué sucede? -¡Marcos quiere irse!- Dijo Julieta furiosa La mire confundido, -¿Y cuál es el problema? -Hoy es su día libre, no tiene entrenamiento y se va. -Sigo sin entender. -No sabemos porque siempre se va, pero últimamente no pasa tiempo con nosotros- Dijo Alan, -Pero tengo dos teorías- Se acercó a mi, -La primera él es un asesino serial o la segunda y menos probable, hay una chica. -Me inclino por la segunda- Lo miré y sonreí, -Si tiene novia, dejémoslo ser feliz. -Él no tiene novia- Julieta miró a Marcos, -¿Verdad? -No tengo novia- Contestó Marcos, Julieta sonrió, -Pero si hay una chica que me interesa- Y su sonrisa volvió a desaparecer, -Nos vemos mañana. -Y a Julieta se le rompe el corazón- Susurro Alan palmea la espalda de Julieta, -No te preocupes, hay muchos peces en el mar- Miró a Luis sonriendo -Nos me toques- Julieta aparto la mano de Alan, -Me voy- Se alejó de nosotros -Somos cuatro- Alan miró a Luis quien intento irse, pero tomó con fuerza su brazo, -Tú te quedas, no vas a dejarnos como esos dos pendejos, vamos. -¿A dónde se supone que iremos?- Luis nos miró irritado, -Cuatro solteros y dos de nosotros están desesperados por dos mujeres imposibles- Miró a Alan, no mentiré, me causo mucha gracia, aunque a Alan no. -Iremos a mi casa- Leila sonrió, -Leeré sus futuros en el amor. -¿Lectura en el amor?, eso no existe Leila- Luis siempre fue escéptico en todo, no es un nerd por nada Pero una palabra de Leila lo convenció, -Las cartas nos dirán si tienes oportunidad con Julieta. -Bien, vamos, pero no creo en nada de eso- Solo nos reímos, era claro que necesitaba una mínima esperanza de que Julieta le prestaría atención, la casa de Leila es tranquila, sus padres son buena personas, su madre es maestra de primaria y su padre trabaja en el banco, conocemos a Leila hace años, básicamente cuando Alan y su familia se mudaron al pueblo, el se enamoro en la primaria de Leila, aunque cada año se volvía más obvio, un vez que llegamos a su casa sus padres nos recibieron con los brazos abiertos -¿Cómo han estado?- Preguntó el señor Lucas Gutiérrez -Bien, la escuela es buena, hacemos nuestra tarea y vinimos a pasar el rato- Alan sonrió, claro que todos los miramos, sacrifica su orgullo cada vez que viene a la casa de Leila, todos entramos, Luis y Alan ayudaron a Leila a llevar la comida a su habitación, -Erick. -¿Si señor? -¿Qué tan enamorado está de mi hija? -No sé si está enamorado, pero se vuelve un imbécil cerca de ella, intenta no hacer nada estúpido y el siempre hace cosas estúpidas, pero se controla. -Creo que a mi hija le gusta Alan. -También lo creo, pero ella debe estar esperando que él de el primer paso. Lucas sonrió, -Leila me dijo que incluiste a Mía. -Si. -Ella es una buena chica, pero tiene una vida difícil y suele estar sola casi todo el tiempo. -¿Puede decirme algo sobre ella? -Somos amigos de su madre y hermano mayor, son personas trabajadoras y muy amables, pero la vida no los favoreció del todo, tiene muchas deudas que pagar. -¿Mía tiene hermanos? -Un hermano mayor, es un chico educado, ayuda a su madre, eligió trabajar para que Mía pudiera estudiar. -¡Erick!, ven haré las predicciones en el amor- Dijo Leila -Bueno, nuestro tiempo se terminó, por favor, ve que mi hija no invoque demonios o algo así- Lucas sonrió y se dirigió a la sala de estar Subí las escaleras y entre al cuarto de Leila, estaba sentados en el suelo en forma de circulo las ventanas estaban cubiertas y había varias velas, -Tal vez tu padre si deba preocuparse- Dije sonriendo -Ven, únete a nuestro culto satánico- Dijo Alan riendo -No sean idiotas, ven Erick, veamos si tienes una amada esperando por ti, empecemos por Luis- Arrojó las cartas delante de él, -Elige tres. -Pff, por favor- Luis tomó tres cartas y las dejo boca abajo, delante de Leila, ella giro las tres cartas -Este año tendrás avances, pero tienes que pelear por ella, no esperes a que las cosas se den de la nada, tienes que aprovechar cada momento- Cuando volteó la última carta, vio la imagen de cupido, -Se aproxima San Valentín, aprovéchalo, -Ven- Alan, sigues tú, ya sabes que hacer- Mezclo las cartas y volteo la primera, -Todo en ella te gustara- Leila sonrió, volteo la segunda carta, -Cupido, algo sucederá en san Valentín con ella- Luego volteo la tercera la cual tenía el dibujo de una balanza, -Tendrás que decidir. -¿San Valentín?, ¿Ese día debo hacer mi movimiento?- Preguntó Alan mirándola fijamente, -¿Decidir que? -Si, en San Valentín algo sucederá- Ella miró la última carta, -No lo se, parece que serán dos cosas que son muy importantes para ti, pero solo puedes elegir una, solo puedo decirte eso, Erick, ven, sigues tú- Mezclo las cartas y escogí tres al azar, ella giro las dos primeras, -Parece que tendrás un amor, pero debes esforzarte por ella. -No me gusta esforzarme. -Tendrás más de un rival y eso complicará mucho las cosas- Leila miró fijamente la carta, -Solo lo complicará para ti, de verdad tienes que esforzarte. -Más razón para no esforzarme- No creo en esas cosas, así que no me molesta si es verdad o no Ella giro la última carta, era un cupido, -Esto es demasiada coincidencia- Dijo Luis en tono sarcástico, pero Leila parecía muy sorprendida, dudo que fuera planeado, ella mezclo las cartas delante de nosotros -Mezcla las cartas- Dijo Leila entregándoselas a Luis, -Mézclalas bien. Luis nos miró, -Hazlo, el escéptico eres tú- Dijo Alan, él las mezclo y Leila eligió tres cartas -Bien, ¿Qué significa eso que elegiste? - Preguntó Luis -Tendré que esforzarme por él, pero- Leila sonrió, -Estará interesado en mi- Volteo la segunda carta -¿Qué sucede?- Preguntó Alan, ella nos mostró la carta, era cupido -Debe haber cientos de esas cartas- Dijo Luis, comenzó a revisar el mazo entero, pero todas las cartas eran diferentes -No hay otra igual- Dijo Leila, -Puede que algo importante suceda ese día- Volteo la última carta, -Me pasará algo diferente- Leila nos miró preocupada, -Quiero sabe que será- Murmuró -Tal vez todos consigamos pareja- Alan simplemente sonrió, su predicción lo hizo feliz, de alguna forma, comimos hamburguesas y a pesar de aquellos jugos que sus padres nos dieron, Leila saco de debajo de su cama una botella de vodka, claramente lo mezclamos todo, hablamos de todas las técnicas que Luis podía usar con Julieta. -Aun así, no creo que le interese, comparado con Marcos, no soy nadie- Murmuró Luis, creo que eso fue lo más deprimente que lo escuché decir -Escuchaste a Marcos, él ya tiene una chica en mente, además en San Valentín tienes posibilidades como cartas, chocolates, invitaciones al cine, peluches, cenas, son muchas- Intenté animarlo, tal vez porque fui el único que no lo había animado cuando estaba mal -Tienes razón, tengo posibilidades, solo tengo que saber cuándo actuar- Luis sonrió -¿Olvidaste tu misión de hoy?- Al escuchar a Alan lo mire confundido, -Y la amenaza, ¿La hiciste? -No, lo olvidé. -Lo sabía, hoy te distrajiste, ella te distrajo- Alan codeó mi brazo, -Te veías muy juguetón con ella, tanto que el profesor debió llamar tu atención. -Exageras- Solo sonreí de lado, mire la hora en mi celular, estaba atardeciendo y mi padre me envió varios mensajes, parecía preocupado, -Tengo que irme, ya es muy tarde y mi padre está preocupado. -¿Hablas enserió?, amigo es imposible que algo te suceda en este pueblo de mierda- Alan solo sonreía -Sabes que tengo que irme, no tomen de más o harán un trío y no tiene protección- Comenzaron a gritarme varias cosas, pero no las escuche, solo reí, sabía que Alan estaría furioso, de camino a mi casa logré ver cómo las vidrieras de los comercios estaban decorados para San Valentín, -Faltan veinte días y las vidrieras son color rojo o rosa, a este paso voy a marearme antes de llegar a casa- Una vez que llegue, vi a mi padre con varias carpetas sobre la mesa al igual que varias armas de defensa, -¿Me perdí de algo?- Pregunté curioso
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