Narra: Emma. El fin de semana había llegado, y con el también el entrenamiento de Roger, así que como buena novia que soy asistí a este. Chicos corrían de allá para acá, sin descanso, a Roger el maestro solo lo ponía a esquivar a los chicos que no corrían por el campo, lo hacía muy bien, en ningún momento le quitaron el balón, había fallado dos tiros a la portería y metido otros dos. Cada media hora, el maestro descansaba a los chicos por quince minutos y así sucesivamente, hasta que el entrenamiento terminó, todos se dirigieron a las gradas y tomaron sus cosas para ir a las regaderas a quitarse el olor a sudor, incluido Roger. El se fue con sus comentarios de equipo, con los cuales al parecer se llevaba bien, excepto por Josh, no hacia que quedara mal como otras veces, sino que d ve

