Un problema y mis celos contenidos con su sangre derramada sobre la blanca superficie. El universo debe entender que lo mío es mío. Sasha Max se me queda mirando sin decir ni una sola palabra luego de que le arrebatará el rifle. Sonrío al ver a la perra de Jenica al fin muerta, por mucho tiempo fue una piedra en el zapato y aunque nunca sepa que he sido yo quien le sembró una bala en el cerebro, me siento complacida con el trabajo. —Era una antigua amiga de trabajo —digo como única explicación y me encojo de hombros. Una sonrisa inhumana se dibuja en mis labios. —Eso pensé —contesta y extiende la mano para qué le entregue el arma. —No voy a negar que lo pensé, pero no sería suficiente —menciono y alargo aún más mi sonrisa. —Me dan igual tus asuntos con Zack, pero me emputa que algui

