Después que hablamos ciertas cosas y me despedí, me dirigí automáticamente a mi casa. Ya era demasiado tarde y mis padres seguro se preguntarán de donde he estado. Después de estos meses y años de trabajo agotador de mi padres, no me acostumbro a la idea de tener a alguien en casa que espere por mi. Mis pensamientos estaban desordenados. Mi presencia estaba ahí con mis padres pero mi mente estaba deambulando en algún lugar de este recóndito mundo. He estado así desde que llegue de casa de Gil. Solo pensaba en como había empeorado y complicado todo el asunto con solo pronunciar aquellas diez palabras. Jamás en la vida me vi envuelta en semejante lio, ¿Quién pensaría que terminaría enamorada de dos personas a la misma vez? Nadie. Al menos yo nunca lo pensé. - ¿Cariño? Te noto un tanto au

