El balón por fin cayó revelando a dicho ganador y perdedor, y por desgracia ambos habíamos perdido dicho combate. Mi cara fue de asombro total, nunca me imaginé que ambos perderíamos y al parecer mi acompañante tampoco ya que fue el primero en hablar. -¡Vaya mierda!- dijo en voz alta. - Esto no puede ser verdad.- -¿Ahora quien hará que? Digo, no cumplimos nada ¿verdad? Ya que ambos salimos perdiendo.- dije aún en sin poder creerlo. -Piensas que te salvaras por solo haber perdido ambos, estás en lo más erróneo.- dijo riéndose. ¡¡Maldito!! -Bien lo haré pero tú irás conmigo.- le hice saber. -Iré donde tú quieras linda.- dijo acercándose peligrosamente. -Pero, ¿Qué te parece si vamos a otro lugar?- susurró en mi oído. -¿Podrías controlarte? Hay muchas personas por aquí vámonos.-

