El tiempo había pasado y las clases ya habían comenzado. Hoy nuevamente como cada año, estábamos en el primer día de clases. Lo que quedaba de las vacaciones después de mi cumpleaños, la pasé como si fuera chicle y migré con Jasón. Sí, era extraño pero debía admitir que no podíamos estar uno lejos del otro, como antes lo éramos. Él entraba a la universidad. ¡Había sido aceptado por Harvard! Nos dio la noticia hace unas tres semanas y todos nos emocionamos y felicitamos. Estaba muy orgullosa de él, en realidad nunca fue un vago en la escuela. Es más, iba muchísimo mejor que yo como lo podrán notar. Había algo que no les he contado, después de que todos lo felicitaran yo no me pude contener de la emoción y me abalancé sobre él y le di un beso. Fue tierno y rápido pero no quita que lo

