Capítulo 24 - Un toque que provoca malos recuerdos Al ver como ella estaba actuando y lo necesitado que estaba su cuerpo por él, Alex no pudo contenerse por más tiempo. Se inclinó un poco hacia abajo, y eso fue más que suficiente para que su boca tocara la de ella. Por fin pudo besar sus labios como tanto quería desde la primera vez que la vio. El beso no fue tranquilo ni suave; fue arrollador, puro fuego contra los labios de Karol. Ella lo recibía sin oponerse, aunque tampoco respondía, simplemente se dejaba hacer mientras permanecía estática, sin tocarlo y con los ojos muy abiertos. Inconscientemente, se tomó su tiempo para preguntarse si aquel roce ardiente de sus labios le desagradaba o si, por el contrario, le gustaba. Y cuando se dio cuenta de que, en efecto, le agradaba sentir s

