Capítulo 34 - Está bien confiar —Oh, bueno, tú lo pediste —dijo Alex después de recuperarse de su leve estado de shock al escucharla pedirle eso. Se inclinó los últimos centímetros que faltaban y la beso con abandono. Sus labios comenzaron a rozarse suavemente uno contra el otro, tanteando el terreno entre la duda y el deseo. Alex la sujetó con delicadeza por las mejillas, manteniéndola cerca, como si quisiera asegurarse de que nada interrumpiera ese instante, ni siquiera ella misma si intentaba alejarse. Luego, al ver que ella correspondía cien por ciento a su beso, profundizó el beso, fundiéndose con ella en un beso demandante y muy candente. Al sentir como él hundía la lengua dentro de la boca de ella, Karol soltó un suspiro tembloroso, mezclado con un gemido, señal de que disfrutab

