TANIA ROBERTS Había pensado mucho en aquella situación, en lo complicado que se estaba volviendo el vivir siempre con miedo. Mi madre me había pedido que por favor, saliera del país, cosa que no pensaba hacer, si huía, me convertiría en una persona temerosa, la que no tendría paz al no saber si su familia iba a estar bien, por lo que, al final la decisión había sido erradicar el problema de raíz, aunque debiese mancharme las manos de sangre otra vez. Me acerqué a la habitación de mis padres siendo cerca de la media noche, sabía que probablemente ellos estarían dormidos ahora, pero no podía detenerme, necesitaba ver a papá y poder hablarle de lo que pensaba hacer, sabía que no era justo que lo mezclara en mis horribles cosas, pero la desesperación comenzaba a ser tanta, que me hizo llegar

