HyukJae se removió incómodo, y abrió los ojos. La suave luz de los últimos rayos del sol iluminaban el departamento, y un suspiro salió de sus labios. - Al fin despierto —La voz de Hae llegó a sus oídos, y fue en ese momento en que cayó en cuenta que se encontró dormido en el abdomen del grisáceo. - Lo siento —Dijo apartándose. - Lo siento más yo —Se quejó entumecido - llevabas como tres horas dormido —Dijo. - Perdona ... yo en serio no quise ...— - Está bien —DongHae le interrumpió - no te preocupes no estoy molesto - HyukJae se levantó y le ofreció su mano al menor, esperando ser rechazado sin embargo grande fue su sorpresa cuando Hae tomo su mano. - Gracias —Le dijo el menor estirándose. - ¿Terminaste con tus cosas? —HyukJae le pregunto. - Si, ya están - - Supongo que entonces

