DongHae despertó al sentir las náuseas matutinas hacer estragos en su sistema digestivo, se sentó en la cama y miro desorientado la habitación. Los recuerdos del día anterior volvieron a su mente. Se levanto, debería encontrar un baño, abrió una de las puertas encontrándose con el armario con un poco de frustración la cerro llevando una de sus manos a su boca y otra a su estómago. Abrió la siguiente puerta y agradeció internamente que fuera el baño. YongHwa dejó la taza de café sobre la mesa y fue rápidamente al escuchar a DongHae. - Hae ... Dijo tocando suavemente la puerta. - E-estoy bien —Contestó el grisáceo. El castaño entro y se arrodillo junto a Hae acariciando con cariño. - Vamos, pequeño —Le dijo después de unos minutos ayudándole a levantarse, tiro de la cadena del agua. -

