Bajo para reunirme con el resto de los hombres, los intrusos están en la casa, se ha concentrado en la sala. Oigo una detonación. Dos de los hombres resguardan la habitación de Matías. Suspiro de forma pesada, pueden ser hombres del senador, pueden ser simpatizantes suyos, lo que sé es que están armados y están dispuestos a acabar con mi familia. Corro hacia la sala y los veo, me disparan pero uno de mis hombres me cubre y logro deslizarme hasta la cocina, aseguro las puertas Y las ventanas, me sigue otro de mis hombres, salimos al jardín por la puerta de la cocina, disparo al ver tres hombres acercarse. —Son demasiado ¿Qué es esto? —pregunta Hugo. —Pretendían masacrarnos—dice el otro. —Nos superan en número James—observa Hugo. —Viene ayuda en camino, esto no durará mucho, y nosotros

