Laura desayuna en el comedor a solas, me mira de vez en cuando pero evito su mirada, nunca debí involucrarme con ella, le hice una escena de celos, ella no es mía, no me corresponde, nunca lo hará, lo que tenemos es un sin sentido. —James, ¿Puedes venir?—pregunta Olivia. Asiento y me acerco a ella, ni miro a Laura. No dice nada. —Cuéntame Olivia —Tenemos un conversación pendiente—dice mientras caminamos por el jardín de la mansión. —Creo que hablamos ya—respondo. —No, sí, pero ¿Qué hacía ayer Fabricio aquí? ¿Van a volver? ¿Y ustedes? —Olivia, basta, no sé qué creas que sabes pero basta ¿Cómo crees que va a haber algo entre tu hermana y yo? —¡Por dios James! No me creas estúpida. Sé que se acuestan, tienen algo. No me lo niegues, siento que me ves la cara. La he visto salir de tu cu

