Capítulo 30

1602 Palabras

14 de diciembre La alarma sonó, logrando que Nicolás se removiera en la cama y me despertara a mí. Bufé y me giré, dándole la espalda para conseguir unos pocos minutos más de sueño. El pelinegro largó una carcajada mientras me acariciaba suavemente el cabello. —Hora de despertarse, Señorita Dormilona— canturreó él, manteniendo su voz baja para evitar que Benja se despertara y entrara al cuarto. —Cinco minutos más— rogué intentando volver a dormir, sabiendo a la perfección que las caricias de mi novio no me ayudaban a absolutamente nada. —Tenemos que dejar a Benja en la casa de mis viejos, Señorita Dormilona— me recordó él, levantándose de la cama— Hace dos semanas que estamos llegando diez minutos tarde a la oficina por tus “cinco minutos más”. El Jardín Maternal había cerrado por ve

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR