Sofía Aún no me he preparado psicológicamente para enfrentarme a la familia de Joshua y he pasado todo el camino hablando con él que no tuve tiempo a mentalizarme que conocería a mi suegra hasta cinco minutos antes de hacerlo. Él me ha distraído en todo el camino, hemos hablado de tantas cosas y de nada a la vez, hemos cantado a todo pulmón canciones de la radio haciendo reír a nuestros hijos y el camino se hizo verdaderamente corto. Incluso Pamela y Juan David no durmieron, siempre estuvieron despiertos pendientes de nuestras locuras y tararearon una que otra canción volviéndome una dramática al verlos tan hermosos. Y no solo ellos, Joshua consigue que yo quede fascinada por él cada vez que abre la boca, él me ama tanto y me valora de una forma impresionante, cada vez que me dice algo

