Joshua. Ahora, cuando estoy a pocos meses de conocer a mi hija, me doy cuenta de cuan afortunado me he vuelto en los últimos meses. Era un hombre con ganas de tirar todo a la mierda y seguir escapando a cualquier lugar del mundo, entre más lejos, mejor; pero todo tenía que pasar por una sencilla razón. Fui un idiota, casi tiro mi relación y mi familia a la mierda por "una mejor oportunidad" cuando mi única y mejor oportunidad son ellos. ¡Siempre han sido ellos! Me costó varios días volver a estar bien con Sofía, cuando me di cuenta de mi error, corrí a la habitación y la encontré llorando hecha un ovillo en la cama. Le dije lo idiota que había sido y que por supuesto no iría a ningún lado, que me perdonara por haber pensado si quiera en la idea de alejarme de ellos por más de una se

