Sofía Jadeo con fuerza en el oído de Joshua mientras él mueve sus caderas con rapidez penetrándome de manera deliciosa, me tiene al borde del orgasmo. Me muevo sobre él de manera circular y lo escucho gemir mientras aprieta mis pechos y lame mi cuello. —Quería hablarte sobre algo —me quedo quieta cuando escucho voces al otro lado de la puerta. No es el mejor lugar para tener sexo, pero ahora que por fin tenemos unos minutos sin los niños, teníamos que aprovechar y hemos entrado al baño de la oficina de Gonzalo. ¿Y porqué está y no otra? Pues por el simple hecho de que íbamos rápidamente buscando un lugar y era el único vacío, pero al parecer no lo iba a ser por mucho tiempo. —Dime que es lo que me tienes que decir tan urgente. —Veras —es la voz de Claudia y Gonzalo, Joshua sigu

