LO DULCE QUE ES LA FELICIDAD

1367 Palabras

**ALAI**  Cuando crucé el portón de la casa, el aire tibio de la tarde me acarició el rostro, llevándome en un suspiro de nostalgia y tranquilidad. El camino que recorría de memoria se desplegaba ante mis ojos: dos pasos sobre el empedrado, el árbol de tamarindo a la izquierda, cuyas ramas aún parecían susurrar historias antiguas, y más allá, el zaguán donde siempre había una silla vacía, esperando a alguien que quisiera descansar, reflexionar o simplemente conversar. Era un rincón de paz en medio del bullicio del mundo, un refugio donde el tiempo parecía detenerse. Ni recordaba a Nicky. Ya no estaba Sofía. Hace unos días, había regresado a la ciudad por motivos de trabajo, dejando atrás estos lares que tanto amaba. Sin embargo, me había dejado en buenas manos, en un entorno que, aunqu

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR