Al llegar a la casa un feliz esposo abría la puerta y esperaba su ansiado beso de bienvenida, pero su esposa no lo esperaba al entrar a su casa como siempre, ya llevaban tres semanas juntos y Diana siempre estaba esperándolo al cruzar la puerta, eso le extrañó, pero sonrió al imaginar que lo esperaba en su habitación y soltando su corbata y quitándose el saco dejó sus cosas en un sillón y se dirigía muy feliz a encontrarse con su esposa. ¡Hola Mark! -- Una sensual mujer lo saludaba ¿Que haces en mi casa? -- Preguntó furioso ¡Es nuestra casa Mark! la casa que hiciste para mí, el lugar donde nos amariamos por siempre.. Linda, está casa es mía y tú no tienes parte en ella, así que sal de aquí ¡ahora mismo! ¡No! No lo haré hasta que me escuches, ¡Te amo Mark! ¡Cometí un gravísimo error

